Compartimos la homilía de nuestro Padre y Pastor, Monseñor Francisco Javier Stegmeier Schmidlín, pronunciada en la Eucaristía de Fundación.

Monseñor Francisco Javier durante la homilía
Hermanos, hermanas en Cristo, demos gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Dios, nuestro Padre, a quien Jesucristo llamaba: ¡Abba!, debe ser siempre bendecido, adorado, alabado por su infinita grandeza y por su gran misericordia.
A Él elevamos nuestra Acción de Gracias porque por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, para una herencia incorruptible, pura e imperecedera que nos está reservada en el cielo. Es el Señor Jesucristo por el don de su Espíritu Santo el que nos concede la gracia inmerecida de su paz, de su alegría, frutos de su victoria sobre el pecado, la muerte y el demonio.
Cristo resucitado se constituye en la Fuentede nuestra esperanza y alegría, aún en medio del sufrimiento, en formas diversas. Este es el consolador mensaje del apóstol San Pedro a todos aquellos cristianos que en este mundo sufren tribulación, a causa de su fidelidad a Dios. Nos dice ustedes no han visto a Jesucristo y lo aman, no lo ven y creen en Él. Y ustedes se alegran con un gozo inefable y transfigurado alcanzando así la meta de su fe, su propia salvación. Nosotros estamos llamados a tener aquella alegría de la que habla Jesús: “Dichosos los que crean sin haber visto”. Porque esta fe en que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios nos conduce a la vida en Su Nombre.
Cristo resucitado vive para siempre, para interceder por nosotros, Él está presente en medio su Iglesia y en ella actúa con todo su poder salvador por el don del Espíritu Santo que suscita la fe por medio dela Palabrade Dios y los sacramentos.
La Iglesia nacida del Corazón del Padre, Cuerpo de Cristo, fue glorificada por el Espíritu Santo, realiza y expresa la nueva humanidad reconciliada con Dios y todos sus miembros, y ahora son todos hermanos, que han sido hechos todos hijos del mismo Abba Padre, por el sacrificio redentor de Cristo y la efusión del Espíritu Santo.
En la Iglesia aunque haya distintos ministerios y carismas, todos somos hermanos en Cristo. Hoy todos nosotros estamos realizando en esta Eucaristía lo que es y debe ser la Iglesia en su misterio invisible y en su expresión visible. Este es el resumen de lo que es la Iglesia, los hermanos son constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones.
Nuestra vida cristiana se alimenta con la abundancia del Pan de la Palabrade Dios, transmitida por la Iglesia y el Pan de la Eucaristía entregado por la misma Iglesia.
El desarrollo normal de esta abundancia de la vida de Cristo que derrama en nosotros el Padre, con la acción del Espíritu Santo, es la oración, la contemplación del misterio de Dios; y en Dios, y desde Dios, la contemplación de su creación, especialmente el ser humano creado a imagen y semejanza de Dios.
Una vida plena en comunión con el misterio de Dios, realizada y significada sobretodo en la comunión eucarística conduce a una vida de plena comunión fraterna. La Iglesia es el misterio de la comunión de todos los hombres en Cristo y la participación de su misma vida dada por la gracia, la fe en la Palabra de Dios y la celebración de los sacramentos. Así sólo en Cristo se da la verdadera y plena fraternidad de los hombres entre sí, porque sólo Él nos entrega su Espíritu Santo que nos hace hijos del Padre. Es el misterio trinitario generado por Cristo el que explica y hace posible el misterio profundo dela Iglesia.
En este domingo de la divina misericordia tenemos la inmensa alegría, llena de gratitud a Dios, de bendecirla Fundaciónde un nuevo Monasterio en nuestra diócesis de Villarrica; acogemos como un claro signo de la misericordia de Dios a las hermanas de la comunidad Abba Padre.
Esta comunidad al igual que su comunidad hermana, de las hermanas clarisas capuchinas de Pucón son una señal de Dios para todos nosotros. Ellas con su palabra pero sobretodo con su testimonio de plena consagración a Dios son una voz suave pero poderosa de que en la Iglesia Él que es importante, Él que es protagonista, Él que es clave de todo es solo Dios Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La fecundidad de la Iglesia está en Dios, cuando Dios ha querido hacer a la Iglesia más santa, más pura, más fecunda, más fiel a su misión le ha quitado sus grandezas humanas, sus influencias de poder, sus vestigios mundanos. Los tiempos de mayor fervor misionero de la Iglesia, han sido en medio de persecución y de la pobreza. Los grandes santos, reformadores que Dios ha suscitado a lo largo de la historia han visto que para realizar su obra, debían dejar de lado todo apoyo humano y apoyarse sólo en Dios. Así aconteció con San Benito, San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola.
Las hermanas de la comunidad religiosa Abba Padre, tienen la misión de parte de Dios hacernos ver “que quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta”. Y si Dios es Padre tenemos y debemos poner toda la confianza en Él y sólo en Él, todo puede fallar y de hecho todo falla, menos el Padre.
La misericordia de Dios nos asegura que todo lo que acontece es para el bien de quienes son amados por el Padre. Contemplemos a Jesucristo, Hijo del Padre, Dios con el Padre en la unidad de la Trinidad. El misterio de la cruz de Cristo es la máxima expresión del amor del Padre por su Hijo y por todos nosotros. La resurrección de Cristo es la prueba de que ciertamente esto es así. Las hermanas de Abba Padre nos ayudarán a entrar en este misterio a través de la oración y de la contemplación. Todos los bautizados estamos llamados a ser contemplativos, a ser místicos.
Estamos llamados a vivir de Dios y para Dios, a experimentar lo bueno que es el Señor y como Él nos hace partícipes de su vida íntima, de su paz y de su alegría. Quien vive así se transforma en luz para los demás, en instrumento del amor de Dios para los hermanos, en el buen samaritano que socorre a los hermanos, a los más pobres.
Hermanos, hermanas hoy es realmente un día memorable, es un día que sólo se puede vivir en alabanza y en acción de gracias a Dios porque además del regalo maravilloso que nos hace el Abba Padre con la Fundaciónde este nuevo Monasterio, la Iglesia ha declarado al Papa Juan Pablo II beato, es decir, alguien que goza de la felicidad, de la paz del cielo, y que intercede por nosotros. En el beato Juan Pablo II vemos un ejemplo de cuánto bien hace un hombre enamorado de Cristo, que vive confiado sabiéndose hijo del Padre y que es dócil al Espíritu Santo.
El beato Juan Pablo II vivió todo esto en filial dependencia ala Virgen María a quién él quiso regalarse por completo, quiso ser todo de Ella para así ser todo de Cristo. Sólo Dios sabe cuánto bien hizo el Papa, el beato Juan Pablo II, a la Iglesia y al mundo entero. Sólo les quiero poner un ejemplo: hace poco leí una entrevista hecha a quien fuera primer ministro de Inglaterra Tony Blair, quien era anglicano y se convirtió a la Iglesia católica. Preguntó el periodista acerca del impulso final para hacerse católico y respondió: “Juan Pablo II”, –continúa- en el año 2003 lo visité con mi familia en una misa del Papa en su capilla privada, es un recuerdo muy vivo hasta ahora, el episodio me marcó profundamente.
Los tiempos que vivimos nos exigen vivir en plenitud nuestra condición de hijos del Padre, discípulos de Cristo, templos del Espíritu Santo y miembros de la Iglesia católica, como nos recuerda Aparecida: para ser misioneros de Cristo hay que ser discípulos de Él, siguiéndolo cómo Él nos lo pide en el Evangelio, como lo hicieron los santos, como lo hizo el beato Juan Pablo II.
Recordaba el Papa Benedicto XVI que hay que ser cristianos hasta la santidad, hay que ser testigos de Cristo hasta el martirio. Las hermanas de Abba Padre nos ayudarán en esto, a poner toda nuestra confianza en la Misericordia Divina y vivir en plenitud nuestra condición de hijos de Dios.
Ponemos en las manos de la Virgen Santísima, nuestra Madre esta Fundación del Monasterio y también pedimos a la Virgen Santísima que bendiga a esta comunidad de Abba Padre y a todos aquellos que vengan a este lugar santo para poder contemplar el misterio del amor de Dios, de Abba Padre.
__________________________________________
Hacer click aquí para leer las palabras
de los hijos del Abbá
__________________________________________
__________________________________________
Otros enlaces:
Soledad
Fraternidad
Acogida del hermano
Nuestra vida
Regla y estatutos
Vocaciones
Intenciones
Custodias Eucarísticas
Artesanías Religiosas
Tejidos artesanales
Galeria de imagenes
monasterioabba@yahoo.com.ar


