Monjas del Abba Padre

“Les daré un corazón de carne”

In ¡Abba Padre! on junio 8, 2017 at 7:19 pm

¡Ven Espíritu Santo! esta fue la plegaria que nos convocó y nos unió en la oración pidiéndole a Jesús que tome nuestro corazón de piedra y lo transforme  en un corazón de carne, infundiendo su Espíritu.

Así comenzamos reflexionando con el siguiente video…

Compartimos lo que habia resonado a partir de este video y qué endurecía nuestro corazón como sociedad, como país, en las realidades donde nos encontramos, y qué hacemos frente a esa realidad o situación…

Llegando así a aquella pregunta profunda y personal:

¿Qué endurece mi corazón… y hace que se transforme en piedra? 

Jesús con su presencia Eucaristica viene a romper este, nuestro corazón de piedra, a romper nuestras durezas, nos ofrece un nuevo corazón, un corazón semejante al suyo  transformándolo en un corazón de carne.

Reconociendo cómo Su Espíritu  se mueve en nosotros y nos impulsa a cada instante de nuestra vida, dimos gracias al Padre porque nunca nos deja solos y porque nos recuerda que esta siempre con nosotros. Su presencia nos habla de un Amor que permanece, que no cambia, que ama desde siempre y para siempre.

El soplo del Espíritu Santo es el que nos hace hijos…hijos amados…Si, el Espíritu es quien modela nuestro corazón para vivir como hijos y nos enseña a clamar:  ¡¡¡ Padre!!!

Esta es nuestra verdad más honda, este nuestro gozo más pleno!!! Esta es la paz que el Espíritu Santo nos trae, saber que soy hijo, y que no estoy solo… el Padre está conmigo!!! Dios es siempre Padre, y su paternidad va más allá de nuestras limitadas experiencias humanas… esta es la certeza que el Espíritu Santo vuelve a renovar en cada Pentecostés.

Gracias Jesús, porque nos enviaste tu Espíritu, nos hiciste renacer de lo alto, nos transformaste el corazón.

Gracias Jesús porque nos diste la verdadera libertad que nace de tu amor, porque al sentirnos amados no tememos presentarte nuestra verdad.

 

Gracias Jesús porque tu Espíritu Santo nos recuerda a cada instante que no estamos solos, porque Vos estás con nosotros.

Gracias Jesús porque Vos amás nuestro barro, porque no te detenes en nuestras durezas sino que les infundís tu vida nueva.

 

 

¡¡FELIZ

PENTECOSTÉS!!

¡¡ABBA PADRE!!

In ¡Abba Padre! on mayo 30, 2016 at 2:33 pm

¡¡ Abba Padre!! esa es la plegaria que resonó en el corazón de Cristo,

¡¡ Abba Padre!! esa es la plegaria que resuena por el Espíritu Santo en nuestros corazones,

¡¡ Abba Padre!! esa es la plegaria que se nos confió y de la que queremos dar testimonio.

Fraternidad Monástica Abba Padre

“Como Fraternidad, estamos firmemente convencidas de que esta obra es Suya, que es puro DON del Padre, y por eso sentimos tanta gratitud. ¡Cuánto camino recorrido! ¡Cuánta vida nueva ha surgido de la Cruz!… ¡Cuántas gracias! Y ¡cuánto don! Pero también como Fraternidad, tenemos la certeza de que como todo don, debemos compartirlo y entregarlo a los hermanos; a los que están cerca y a los que están lejos; a los que “se sienten en casa” y a los que creen estar “fuera de casa”. ¡A todos! Sí, nos sentimos invitadas, cada día, a dar a conocer QUIÉN ES NUESTRO PADRE!!!!

Y  de esto hemos hecho experiencia… hemos hecho experiencia de lo que su misericordia, su bondad, su paciencia y su ternura, son capaces de hacer en el corazón humano!!! Pues vemos cómo es el Padre quien actúa, quien da su paz, quien atrae, quien se hace presencia y cercanía… Y este es el testimonio que durante todos estos años hemos llevado y guardado como una “perla” en nuestros corazones!!!! Eso es lo que podemos contar, una y otra vez a lo largo del camino, a lo largo de estos 20 años de nuestro caminar como hijas, como monjas del Abbá…

Y una monja del Abba está llamada precisamente a SER TESTIGOS DEL ABBÁ, DE SU AMOR MISERICORDIOSO; DE SU FUERZA LIBERADORA; DE SU BELLEZA FASCINANTE.

Sí, esa es nuestra misión: SER TESTIGOS DEL ABBÁ ALLÍ DONDE MUCHOS TIENEN UNA SOFOCANTE SENSACIÓN DE ORFANDAD”(Madre Hilda)

Hoy tenemos el gozo de compartir con ustedes como esta obra fue creciendo, mostrando fotos de cómo era antes y cómo esta ahora…

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Y con este video elevamos un canto agradecido haciendo eco

de este carisma que vivimos…

MONASTERIO ABBA PADRE

-PROLONGACIÓN FILIAL PARANÁ-

“Una voz dice < ¡proclama! >   y yo respondo < ¿qué proclamaré? >
“Dios es Padre… Padre nuestro”  (cf. Is. 40,6- Mt. 6,9)

En estos 20 años de historia de amor filial hemos ido caminando bajo el cuidado y la guía del Espíritu Santo, siendo bendecidas con el inicio de una nueva presencia de nuestro carisma en la Arquidiócesis de Paraná, Entre Ríos, la cual es una filial de nuestro Monasterio Abba Padre en Los Cocos.

Sabemos que “ llevamos un tesoro en vasijas de barro ” (2 Cor.4,7) y este tesoro es el que queremos  dar a conocer y  entregarlo sin medida a tantos hermanos nuestros, que se sienten sumergidos en una profunda orfandad y  que están sedientos de un Dios Padre, que es amor y misericordia, que va haciendo el camino con nosotros…

Así comenzó esta nueva presencia…

“Algo nuevo está naciendo…” 27 de noviembre de 2015

¡Cuánta gratitud hay en mi corazón y en el  corazón de cada una de las monjas! Dios tiene sus caminos, sus tiempos, sus modos… PERO NUNCA DEJA DE REALIZAR SU OBRA. Sí, somos la obra de sus manos, somos lo que el Padre ha querido que fuéramos: sus “hijas”, para que también desde este rincón de nuestra querida Arquidiócesis de Paraná, pudiéramos pronunciar incesantemente SU NOMBRE:   ¡ABBA! ¡ABBA NUESTRO!  (Madre Hilda)

 

<<Compartimos, Anunciamos, Celebramos, Rezamos y Adoramos…

a Dios, que es ¡¡SIEMPRE PADRE!!>>

 

Y desde ese 27 de noviembre seguimos sembrando y despertando en los corazones de niños, jóvenes, y adultos el deseo de llamar a Dios “Padre”, de hacer una profunda experiencia de nuestro ser de hijos.

Acogemos a los niños para compartir y rezar con ellos,  ayudándolos a descubrir que Jesús tiene predilección por ellos y que los llama sus amigos. Esto lo hacemos a través del encuentro con Jesús en la Palabra y en la Eucaristía, con cantos animados, generando un clima de alegría y de fiesta.

También a los jóvenes queremos acercarnos a ellos en sus diferentes realidades, en sus búsquedas, sus sueños y deseos…ayudándolos a descubrir la presencia real y cercana de Jesús y la voluntad de Dios en sus vidas.

Y con los adultos, renovando especialmente en este año santo, la experiencia de la misericordia del Padre en sus vidas y animándolos a vivir esta misma misericordia en sus realidades, familia, trabajo, vecinos y amigos.

Así juntos vamos ahondando y gustando este regalo que Dios nos hace y que va creciendo día a día.

Deseamos que todos puedan encontrar en nuestro Monasterio un lugar que los acoja, para que así juntos caminemos hacia el Padre.

 

 

¡¡¡ANIMATE A SEGUIRLO!!!

In ¡Abba Padre! on octubre 30, 2013 at 9:44 pm

“ Y LLAMÓ A SU LADO A LOS QUE QUISO…” Mc.3,13

"Y llamó a su lado a los que quiso..."

Jesús que ora a su Padre, te lleva a su oración: le habla de toda tu vida…y de ese, tú deseo más hondo y profundo de buscar su voluntad, y de hacer vida lo que Él te pide.

En este camino, seguramente experimentarás que Jesús es el que te busca primero, el que te atrae, el único que te sondea y te conoce…  y por eso te pone en movimiento para que lo busques y puedas responder a su amor.

Como monjas acompañamos espiritualmente a quienes están queriendo descubrir la voluntad del Padre en su vida, a quienes se encuentran en un camino de discernimiento para la vida consagrada. Para esto te ofrecemos la posibilidad de escribirnos por mail o de venir a nuestro monasterio para hacer unos días de retiro y conocer más de cerca nuestra vida.

“LLEVAMOS UN TESORO

EN VASIJAS DE BARRO”

 2 Cor. 4,7

 "Llevamos un tesoro en vasijas de barro"

Este tesoro que llevamos dentro, en nuestras vasijas de barro, es la plegaria del Hijo: ¡Abba, Padre!

Como dice el apóstol San Pablo damos testimonio de que “Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios…ustedes han recibido el espíritu de hijos adoptivos que nos hace llamar a Dios, ¡Abba!, es decir, ¡Padre!” Rm7, 14-15

Somos hijos de un Padre que nos ama, de un Dios cercano, que hace el camino con nosotros, que nos perdona y regala su misericordia, que siempre está con nosotros.

¿Y CÓMO VIVIMOS ESTA CERTEZA DE QUE DIOS ES PADRE?

¿Y ESTE SER HIJAS EN EL HIJO?

“Abrazamos en el corazón de la Iglesia y del mundo la misión de mendigar, acoger y vivir la plegaria que habita desde toda la eternidad en el corazón de Cristo: ¡Abba, Padre!” Est.1,1

Contemplando a Jesús en el Evangelio vemos como su vida está profundamente marcada por la presencia del Padre. En su corazón habitó una doble sed: sed del Rostro del Padre, buscado en la soledad, y sed de revelar ese Rostro a los hermanos.

Hoy también nosotras queremos vivir como hijas en el Hijo movidas por el Espíritu que nos lleva a la soledad, a la comunión fraterna y a la acogida del hermano.

“JESÚS SE RETIRÓ A UNA MONTAÑA PARA ORAR Y PASÓ TODA LA NOCHE EN ORACIÓN CON DIOS”

Lc.6,12

“Jesús se retiró a una montaña para orar

Nosotras también como monjas queremos hacer esta  experiencia…

Es el  Espíritu Santo quien  nos atrae y conduce a la soledad para estar con Jesús, para conocerlo y amarlo,  para ahondar en sus mismos sentimientos, para entrar en su misma relación amorosa con el Padre.

Y en este estar con Él, en gustar de su presencia que se hace cercana en su Palabra, en la liturgia, en la repetición de su Nombre, en la adoración y en la celebración eucarística nos enciende en el deseo de vivir vueltas al Padre.

“ESTOS SON MI MADRE Y MIS HERMANOS…”

MT.12,49

"estos son mi madre y mis hermanos..."

Lo que nos une y nos hace familia es vivir en la voluntad del Padre “con un solo corazón y una sola alma”.  En la fraternidad encontramos a Dios presente en el hermano, y en este vivir en fraternidad queremos dar un testimonio vivo de amor y de entrega gozosa.  Creemos que lo que cambiará al mundo es el amor; y en esto puede ayudar el testimonio de una comunidad que vive de la Palabra, se nutre de la Eucaristía y testifica su servicio en la Caridad.

Y es en la sencillez de cada día, en el trabajo, en la oración, en el compartir, en la alegría… donde el Espíritu nos une para que podamos decir “Padre Nuestro”.

“YO ANUNCIARÉ TU NOMBRE A MIS HERMANOS”

                                                    Sal. 22,23

"Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos”

Como Jesús queremos  anunciar y revelar a todos, quién es el Padre y cómo es su Reino; para que el hombre crea, y creyendo, tenga Vida eterna… Nuestra  misión más profunda es ser epifanía del amor de Dios y desde la oración evangelizar con la vida, acogiendo a  todos los hermanos que llegan a nuestro monasterio, despertando en ellos la nostalgia de un Dios que es Padre y encendiendo el deseo de vivir como hijos.

Así queremos configurarnos con Jesús, el Buen Pastor, que sale a buscarnos y cargándonos sobre sus hombros nos vuelve hacia el Corazón del Abba.

“HE AQUÍ A TU MADRE”

Jn.19, 27"He aquí a tu Madre"

Así como Jesús estuvo siempre unido y acompañado por su Madre, así también, Él quiere que la recibamos y acojamos en nuestro corazón. Porque es Ella la hija predilecta del Padre, es Ella la que engendra en nosotras la presencia del Hijo y nos enseña junto con San José a vivir bajo la sola mirada del Padre, el Evangelio de lo secreto, el que ellos vivían junto a Jesús en Nazaret.