Monjas del Abba Padre

¡¡ABBA PADRE!!

In ¡Abba Padre! on mayo 30, 2016 at 2:33 pm

¡¡ Abba Padre!! esa es la plegaria que resonó en el corazón de Cristo,

¡¡ Abba Padre!! esa es la plegaria que resuena por el Espíritu Santo en nuestros corazones,

¡¡ Abba Padre!! esa es la plegaria que se nos confió y de la que queremos dar testimonio.

Fraternidad Monástica Abba Padre

“Como Fraternidad, estamos firmemente convencidas de que esta obra es Suya, que es puro DON del Padre, y por eso sentimos tanta gratitud. ¡Cuánto camino recorrido! ¡Cuánta vida nueva ha surgido de la Cruz!… ¡Cuántas gracias! Y ¡cuánto don! Pero también como Fraternidad, tenemos la certeza de que como todo don, debemos compartirlo y entregarlo a los hermanos; a los que están cerca y a los que están lejos; a los que “se sienten en casa” y a los que creen estar “fuera de casa”. ¡A todos! Sí, nos sentimos invitadas, cada día, a dar a conocer QUIÉN ES NUESTRO PADRE!!!!

Y  de esto hemos hecho experiencia… hemos hecho experiencia de lo que su misericordia, su bondad, su paciencia y su ternura, son capaces de hacer en el corazón humano!!! Pues vemos cómo es el Padre quien actúa, quien da su paz, quien atrae, quien se hace presencia y cercanía… Y este es el testimonio que durante todos estos años hemos llevado y guardado como una “perla” en nuestros corazones!!!! Eso es lo que podemos contar, una y otra vez a lo largo del camino, a lo largo de estos 20 años de nuestro caminar como hijas, como monjas del Abbá…

Y una monja del Abba está llamada precisamente a SER TESTIGOS DEL ABBÁ, DE SU AMOR MISERICORDIOSO; DE SU FUERZA LIBERADORA; DE SU BELLEZA FASCINANTE.

Sí, esa es nuestra misión: SER TESTIGOS DEL ABBÁ ALLÍ DONDE MUCHOS TIENEN UNA SOFOCANTE SENSACIÓN DE ORFANDAD”(Madre Hilda)

Hoy tenemos el gozo de compartir con ustedes como esta obra fue creciendo, mostrando fotos de cómo era antes y cómo esta ahora…

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Y con este video elevamos un canto agradecido haciendo eco

de este carisma que vivimos…

MONASTERIO ABBA PADRE

-PROLONGACIÓN FILIAL PARANÁ-

“Una voz dice < ¡proclama! >   y yo respondo < ¿qué proclamaré? >
“Dios es Padre… Padre nuestro”  (cf. Is. 40,6- Mt. 6,9)

En estos 20 años de historia de amor filial hemos ido caminando bajo el cuidado y la guía del Espíritu Santo, siendo bendecidas con el inicio de una nueva presencia de nuestro carisma en la Arquidiócesis de Paraná, Entre Ríos, la cual es una filial de nuestro Monasterio Abba Padre en Los Cocos.

Sabemos que “ llevamos un tesoro en vasijas de barro ” (2 Cor.4,7) y este tesoro es el que queremos  dar a conocer y  entregarlo sin medida a tantos hermanos nuestros, que se sienten sumergidos en una profunda orfandad y  que están sedientos de un Dios Padre, que es amor y misericordia, que va haciendo el camino con nosotros…

Así comenzó esta nueva presencia…

“Algo nuevo está naciendo…” 27 de noviembre de 2015

¡Cuánta gratitud hay en mi corazón y en el  corazón de cada una de las monjas! Dios tiene sus caminos, sus tiempos, sus modos… PERO NUNCA DEJA DE REALIZAR SU OBRA. Sí, somos la obra de sus manos, somos lo que el Padre ha querido que fuéramos: sus “hijas”, para que también desde este rincón de nuestra querida Arquidiócesis de Paraná, pudiéramos pronunciar incesantemente SU NOMBRE:   ¡ABBA! ¡ABBA NUESTRO!  (Madre Hilda)

 

<<Compartimos, Anunciamos, Celebramos, Rezamos y Adoramos…

a Dios, que es ¡¡SIEMPRE PADRE!!>>

 

Y desde ese 27 de noviembre seguimos sembrando y despertando en los corazones de niños, jóvenes, y adultos el deseo de llamar a Dios “Padre”, de hacer una profunda experiencia de nuestro ser de hijos.

Acogemos a los niños para compartir y rezar con ellos,  ayudándolos a descubrir que Jesús tiene predilección por ellos y que los llama sus amigos. Esto lo hacemos a través del encuentro con Jesús en la Palabra y en la Eucaristía, con cantos animados, generando un clima de alegría y de fiesta.

También a los jóvenes queremos acercarnos a ellos en sus diferentes realidades, en sus búsquedas, sus sueños y deseos…ayudándolos a descubrir la presencia real y cercana de Jesús y la voluntad de Dios en sus vidas.

Y con los adultos, renovando especialmente en este año santo, la experiencia de la misericordia del Padre en sus vidas y animándolos a vivir esta misma misericordia en sus realidades, familia, trabajo, vecinos y amigos.

Así juntos vamos ahondando y gustando este regalo que Dios nos hace y que va creciendo día a día.

Deseamos que todos puedan encontrar en nuestro Monasterio un lugar que los acoja, para que así juntos caminemos hacia el Padre.

 

 

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